Vivimos tiempos raros, tiempos donde se habla de la
necesidad de “un país normal”, ya se habló de un “país normal”, cuando se quiso
“arreglar” las cosas a los tiros, cuando discutir de política era mala palabra,
cuando no se podían hacer reuniones privadas y hablar de ideas, ese período
triste y lamentable en Argentina pasó, y aún hoy estamos juzgando a los
responsables de esos años oscuros de nuestro país.
Hablar de ideas, entre amigos, familiares y personas en
general es un placer, hasta incluso con aquellos que dicen que la política es
una porquería, o que los políticos no van a cambiar nunca, no importa que
piensen así, porque desde el mismo momento que estamos hablando con otros que
piensan diferente, estamos debatiendo, con diversos argumentos, pero lo estamos
haciendo y eso es tener un país normal,
el país que todos y todas queremos. Un país donde Argen y Tina son lo mismo, es
decir una Argentina Federal y Popular, de punta a punta, donde se intenta
brindar oportunidades a los que carecen de ellas, pero no a modo de dádivas,
sino a modo de proyecto a largo plazo. Por eso llevamos 10 años, que no es
poco, pero nos quedan tantas cosas por hacer y tantas cuestiones “instituidas”
por resolver. Ya dimos la discusión de los medios, del campo y de los
trabajadores esclavizados por el mismo, de la justicia, del matrimonio
igualitario, de la igualdad de género, de la asignación universal por hijo y
otras tantas. Y entre las que nos faltan podemos mencionar el rol de los
representantes de los trabajadores, es decir aquellos sindicalistas que
representan a los trabajadores pero ni siquiera conocen sus lugares de trabajo,
o jamás cumplieron un horario, o les marcan las tarjetas que es peor.
En fin, también deseo hablar de la Argentina donde nos
hablan de renovación y cambio, y meten
como en la época de un célebre triste ex presidente a algunos cómicos (que
encima se ilusionan con ganar una gobernación, con un poco de sorpresa y
miedo), árbitros y hasta “personajes” del espectáculo.
Ni que hablar de los representantes del campo, que por fin
mostraron la hilacha y se están integrando poco a poco a listas de la
ultraderecha argentina para estas próximas elecciones, que no está mal, porque
por fin se incorporan a los lugares donde siempre pertenecieron, la derecha
golpista y mas recalcitrante.
No me puedo olvidar de los que hacen un spot recurriendo
infantilmente a una canción de María Elena Walsh en Córdoba (espero que por lo
menos paguen el derecho de autor), o con gente gritando como si estuvieran en
el tren fantasma; cierto, es que practican por si Carrió alguna vez cumple su
utopía de conducir este país.
Tu voto es el límite, el límite para todos los que se nos
burlan hablando de cambio, de renovación, de un país normal, porque no se les
cae una idea para armar una plataforma.
No es Ella o Vos, es Argentina (Argen-Tina) CON vos, integrado,
formando parte de este País Federal y Popular. Es Argentina discutiendo
políticas, en el hogar, en el trabajo, en las escuelas, en donde cada uno
quiera. Eso es un país normal.
Juan Ignacio Cabral-CONPAS Córdoba
Equipo de Comunicación de la CONPAS
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